8.11.11

La corrupción

Por Mohamed Aly

La corrupción es la acción humana que más degrada a los principios de la ética y demás valores humanos. La falta o pérdida de estos valores, las ambiciones personales son probablemente las principales causas del enorme deterioro de las instituciones saharuis en los últimos años.
El F.Polisario que jugo innegablemente un papel importante durante los años de la lucha armada, actualmente, en la practica pura y simple se encuentra incapaz de controlar la ambigua y difícil situación que se vive en estos momentos, estancado en la ya derrumbada época del viejo orden político, carente de iniciativa para surgir y afrontar con rapidez los nuevos retos, tanto del estado como de la sociedad, lento para interpretar el significado de los acontecimientos, de prever los resultados y de formular nuevas reglas de acción para afrontar dicha situación tanto al nivel nacional como internacional, (y muestra de ello el secuestro de los 3 cooperantes, ante sus propios ojos).
La situación actual, exige un mayor grado de derechos y obligaciones para regular y controlar a todas las instituciones sociales y de dirigirlas siguiendo unas líneas trazadas en Pro de la sociedad y la causa nacional.
Actualmente. La realidad nos muestra que el fenómeno de la corrupción ha adquirido dimensiones preocupantes, y que salpica hasta las más altas esferas de nuestro gobierno del F.Polisario. Y a pesar del malestar generado dentro y fuera de la sociedad, hasta el momento no se ha tomado ninguna medida para luchar contra ello.
La complicidad entre los afectados es tan grande que parece evitar cualquier acción al respecto, mas bien naturalizarlo, por muy desastroso que sea su impacto sobre la sociedad, ya produce y consolida la desigualdad social, y perversa la complicidad entre los políticos, perpetúa la ineficiencia de la burocracia y genera nuevas formas parasitarias de intermediación en todas las instituciones etc. Todo esto conduce a la perdida de la credibilidad en los dirigentes, lo cual sin lugar a duda lleva a su deslegitimación para dirigir al pueblo.
Nuestros dirigentes, en el desempeño de sus funciones tienen la obligación de demostrar toda la capacidad e inteligencia que les sean posibles, de ser diligentes y concienzudos, de ser objetivos y razonables y sobre todo actuar con buena fe, con honradez e integridad y alejarse de toda influencia corrupta.
Tienen que luchar eficazmente contra la corrupción, y es precioso que impulsen una reforma básica de la administración, del gobierno y eliminar las fallas que conducen a dicho fenómeno.
No es posible combatir la corrupción apelando exclusivamente a la ética y a la transmisión de los valores morales, es necesario combatir y eliminar las oportunidades que la generan, es necesaria una reforma gubernamental y administrativa con el objetivo de combatirla.
Lo más preocupante ante tal situación, es la pasividad con que actúa nuestra sociedad, todavía no ha sabido reaccionar para exigir los necesarios cambios y responsabilidades al respecto de este fenómeno y en pro de la causa, da la impresión de que viva atemorizada a la espera a que se produzca un milagro, un milagro que posiblemente tardaría en llegar.
viva el pueblo saharaui.

Mohamed Aly
medmedaly[at]hotmail.com
08.11.11
--------------Este texto expresa la opinion del autor y no de los moderadores del foro.
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