[traduction en français]
Hace ya más de seis meses que el Consejo de Seguridad de NN.UU. resolvió exhortar a las partes a que iniciaran una fase más intensiva y sustantiva en las negociaciones. Sin embargo, desde entonces hasta ahora, las partes, no se han visto las caras.
Ha habido varios intentos para celebrar una quinta ronda de negociaciones, pero la ocasión se hacía de rogar.
Y de repente, en las Zonas Ocupadas del Sahara Occidental, se organizan las mayores manifestaciones que se recuerdan en 35 años. Qué consecuencias tienen estas manifestaciones en el proceso de negociaciones. Veamos.
El Exhorto del Consejo de Seguridad, opera como un mandato dirigido a las partes para que entablen negociaciones intensivas y sustantivas.
Desde hace bastante tiempo, el POLISARIO y sus aliados, venían acusando a Marruecos de obstaculizar el proceso de las negociaciones directas. La carta de Ross, aireada en la prensa por orden de Moratinos para complacer a Marruecos en el reciente conflicto de Ceuta, venía a confirmar, dicha carta, la veracidad de las acusaciones del POLISARIO y sus aliados.
Estas negociaciones previstas para el próximo día 03-11-2010, han costado sudores a distintas potencias. Christopher Ross ha tenido que pelear duro para que la Administración demócrata le brinde el apoyo necesario para llevar a término las negociaciones. Finalmente, el diplomático americano ha conseguido abrir una brecha en el llamado Grupo de Amigos del Sahara (GAS, reiteramos, gas letal, en todo caso). Ross ha conseguido que EE.UU., U.K., Rusia y España (ésta a remolque y previa difusión, desde el Palacio de Santa Cruz, de la carta de presión del propio Christopher Ross), se alineen detrás su idea de presionar a las partes para que participen, de buena fe, en negociaciones directas. Léase, forzar a Marruecos a negociar. Francia, ha quedado apartada como la oveja negra.
Por su parte, el mismísimo Consejo de Seguridad se encuentra al límite de su aguante para seguir ocupándose del Conflicto, dado que lleva invertidos cientos de millones de dólares y las partes ni tan siquiera son capaces de negociar. Es decir, está a punto de tirar la toalla y devolver el asunto a la Asamblea General.
Y en semejante escenario se producen las mayores manifestaciones que el territorio del Sahara Occidental había conocido desde la llegada de la misión visitadora de NN.UU en mayo de 1975.
Sigamos creyendo que nada se produce de modo casual. Que todo lo que sucede, al menos en la política, obedece a un guión preestablecido.
Después del esfuerzo por alcanzar unas negociaciones directas ¿tiene, el POLISARIO, algún interés en armar la marimorena justo antes de las negociaciones y, en consecuencia, aguarle la fiesta a Christopher Ross? Es evidente que no.
Existe alguna clave de política interna marroquí que nos permita sospechar de la mano del Majzen? Tampoco.
El intento de montar cinco campamentos de protesta de modo sincronizado, en Dajla, Bojador, El Aaiún, Smara y Gleimim, unido a la bajísima carga ideológico-revolucionaria (aparente) invita a no incluir la firma del POLISARIO en la autoría de tales sucesos. El hecho de que el POLISARIO se haya corregido dos veces para facilitar ciertos datos relativos al niño asesinado revela, por lo demás, cierta lejanía entre el POLISARIO y el lugar de los hechos.
Los intentos de Marruecos por vender el Campamento de Gdeym Izik como muestra de apertura, democracia y respeto a los DD.HH, unidos a la campaña, en www.map.ma y en las declaraciones de Fassi Fihri, por distraer la atención pública hacia los sucesos de Melilla, invitan, por su parte, a descartar cualquier vinculación del Majzen con la génesis y desarrollo de los hechos. Recordemos, por lo demás, que Marruecos ha actuado con contundencia para arrasar los campamentos que se habían levantado en Dajla, Bojador, Smara y Gleimim.
¿Entonces quién está detrás de todo esto? Repetimos: se trata de las mayores manifestaciones en el Sahara Occidental desde los tiempos de la misión visitadora de NN.UU. en mayo de 1975.
Y todo esto se produce en el momento menos oportuno para ello. Justo cuando todas las partes (El GAS, el Consejo de Seguridad, las partes, etc.) se arremangaban las mangas para negociar, se desborda el río y aparece un torrente caudaloso trayendo palos para colocarlos en las ruedas del molino de las negociaciones. ¿De dónde, demonios, viene el caudal?
Si al conocimiento del dialecto Al-Hassaniya, le añadimos la posibilidad de acceder a los vídeos de youtube lanzados desde el corazón de Gdeym Izik y, todo ello, lo sumamos al RH unívoco de los manifestantes, la conclusión no puede ser otra que la de sustituir la palabra (aparente), con la que hemos descrito la carga ideológico-revolucionaria de la protesta, por la palabra patente carga político nacionalista de las protestas.
Es el pueblo saharaui, el Soberano, quien se ha levantado de sus cenizas para decir: “aquí estoy, pese a quien le pese”. Sabedores de que la exhibición de banderas saharauis y de otros símbolos suponía la invitación a una represión cruel y devastadora, han prescindido de dicha liturgia sin renunciar a la misa.
En efecto, los ecos de la misa de Gdeym Izik alcanzarán de lleno las paredes del recinto de las negociaciones. Y ojo al dato: Christopher Ross habla árabe, entiende Al-Hassaniya (lo que le permite determinar el RH) y tiene sobrado acceso a youtube.
Todo ello ha hecho que arrecien las voces domésticas que reclaman, al POLISARIO, que no negocie con un cadáver de un niño sobre la mesa. Incluso Uld Salek ha advertido que el clima de tensión imperante no anima para negociar.
A mi juicio, sin embargo, creo que toca negociar y a fondo. Porque nunca antes, la presión a Marruecos, había sido tanta como ahora.
Curiosamente, el mismo día en que Ross aterrizaba en Casablanca donde permaneció tres días, la tarde de ese mismo día, Mohamed VI, enviaba corriendo a París a su brazo derecho, Fassi Fihri, con un mensaje debajo del brazo para su entrega directa e inmediata a las manos de Sarkozy. Era tan evidente el contenido de dicho mensaje que la map.ma no ha tenido más remedio que reconocer que versaba sobre “cuestiones regionales de interés”. Es decir, de nuevo Marruecos, suplicando o chantajeando a Francia, exhibe un cierto grado de nerviosismo ante lo que se avecina.
Cinco días después de la visita de Fihri a París, un brillante Omar Mansur va y organiza una mesa redonda, nada más y nada menos, que en la Asamblea Nacional francesa, presencia de Mohamed Abdelaziz incluida, bajo el lema "la descolonización del Sáhara Occidental: la responsabilidad de las Naciones Unidas y el papel de Francia”. Y, por si faltaban ingredientes en el suspense, en estos días, en la ciudad francesa de Le Mans, se celebra la XXXVI edición de la EUCOCO, con presencia de 400 delegados.
Haddamin Moulud Said.
30.10.10
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