31.10.16

LA LUCHA SAHARAUI Y LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL. UN ENCUENTRO PENDIENTE

por Santiago Jimenez

Para quienes amo, convecinos de la wilaia de Aaiún, en el territorio 
de la República Árabe Saharaui Democrática

Dos desesperanzas, 
la distancia 
y siete heridas… Tengo miedo de que me rompan 
el alma 
Miral al-Tahawi

Hubo un tiempo en el que Europa y África, sus áreas ribereñas, constituían las dos orillas de un único mar interior, el Mediterráneo, convertido en nexo unificador y medio de relación entre las diversas culturas surgidas a lo largo de su extensa orla costera. Un camino por el que se expandieron políticas de dominación y de conquista pero también prósperos intercambios comerciales o procesos de colonización y mestizaje, cuando no trascendentes influjos en el ámbito literario o intelectual.

Tan solo cuando la evolución socioeconómica estableció y reforzó notorios desequilibrios y desigualdades, potenciados por el reparto colonial del siglo XIX y las nada favorables consecuencias del dominio ejercido hasta bien avanzado el siglo XX, perpetuadas en la política post y neo colonial, ese mar que había sido eslabón y eje se transformó en límite, separación y frontera. Y, fruto de ello, se impusieron las reservas, las desconfianzas, los prejuicios y los mutuos recelos desde posiciones de hipotética superioridad o de sagaz asunción de una supuesta debilidad.

La actitud con la que los europeos vienen abordando, en general y desde ese momento, toda posible consideración de cualquier otro mundo ajeno a la propia condición, circunstancias y patrones culturales y, en particular, la del África sahariana, parece oscilar entre diferentes ópticas, actitudes y maneras de reverenciarse, propiciadoras de comportamientos y valoraciones igualmente diversos: desde el establecimiento de una visión romántica a la elaboración de una minusvaloración demoníaca, pasando por la más consabida, aunque no siempre reconocible, atención de corte paternalista. Toda una variada serie de posicionamientos y maneras de entender al otro, lo ajeno, que se asemejan entre sí por el hecho de no propiciar, en modo alguno, acercamientos directos y efectivos a ese mundo, distorsionados o velados (cuando no deformados) por múltiples prejuicios y creadores de una conciencia de falsa superioridad y, por lo mismo, desenfocados con respecto a una realidad bien diferente y particularmente distinta en los valores o en los comportamientos; pero no distante de las fronteras geográficas del continente europeo (de las que se constituye en área o demarcación vecina), ni de la conformación de su sociedad contemporánea (a la que se han ido incorporando y siguen haciéndolo, en estos últimos años, un creciente número de inmigrantes africanos de distintas procedencias y que, en gran medida, son originarios del área del Magreb). Algo que debería de exigir nuevos enfoques y no solo para un adecuado replanteamiento de la problemática migratoria cuanto de la propia identidad europea e hispánica, condicionada fatalmente por ese espejo en el que se construye la imagen del otro y a partir de la que reafirmamos nuestra propia idiosincrasia.

Una visión romántica que se ha preocupado preferentemente por resaltar aquellos aspectos que pudieran considerarse más positivos de sus comportamientos y formas de ser (la hospitalidad, el respeto al otro, la afabilidad, la dignidad en el trato…) que nos permite, en muy buena medida, el reencontrarnos con el mito del buen salvaje, del hombre puro y en estado natural, lejos de las contradicciones y contaminaciones del mundo civilizado, que se integró con fuerza en el imaginario colectivo de la sociedad europea a partir del descubrimiento del Nuevo Mundo, y que se constituyó en objeto de deseo para sus capas más intelectualizadas y cultivadas, como consecuencia de los planteamientos concebidos por la Ilustración roussoniana. Una imagen que, todavía hoy, se proyecta sobre las civilizaciones nómadas del desierto y del Sahel con más fuerza de la que debiera.

A través de una minusvaloración demoníaca se tiende, como fórmula defensiva y desconfiada, insegura y temerosa, a la condenación de todo cuanto se considere diferente, novedoso, extranjero, distinto… por el mero hecho de serlo. Un comportamiento que, en nuestros tiempos, alienta tanto las actitudes racistas cuanto propicia un falso progresismo antiislamista que, en base a ejemplos tan evidentes como bien manipulados por una intelectualidad globalmente pagada de sí misma y empeñada en la tarea de hacer ver que reivindica unos compromisos que hace tiempo que no asume, y unos medios de comunicación más comercializados y manipuladores de la opinión pública que vehículo y sustento de información, convertidos en augures y profetas, salvaguarda de los valores presentes y futuros, y como consecuencia de una irresponsable, perezosa y culposa falta de conocimiento acerca de la dinámica problemática que afecta a sociedades tanto o más complejas que las pertenecientes al mundo más enriquecido y, a la vez, bien diferente a ellas y diversas entre sí, pretende diseccionarlas e incidir en ellas a partir de un único sistema de referencias nacido del marco socio-político occidental y de su particular comprensión del mundo y de sus valores. Simplificación que permite conseguir una fácil identificación de lo maligno, de lo aberrante… como un único y particular objeto de aborrecimiento y rechazo, espantapájaros caricaturesco y fetiche expiador de todos los miedos y remedio para afirmar una más que dudosa superioridad moral.

Por medio de una atención paternalista, asentada en un sedicente e inconfeso sentimiento de hondas raíces neocolonialistas, se considera como una necesidad primordial la de trasladar a éstos y otros pueblos la buena nueva de nuestra propia civilización consumista, seudoigualitaria y formalmente democrática: “ayudarlos” en la superación de sus incapacidades, “orientarlos” para superar sus deficiencias institucionales u organizativas, “aconsejarlos” para que renuncien a sus abusos y arbitrariedades… ¿acaso anulados y desaparecidos del “mundo civilizado”?... En definitiva, tutelarlos para asegurar un uso más eficiente de sus/nuestros recursos, propios o transferidos, y evitar así la corrupción, o, lo que viene siendo lo mismo, proponernos como paradigma, de modo y manera que funcionen dentro de unas mecánicas administrativas avanzadas y mucho mejores, incluso, que las administraciones de sus estados protectores. Loable empeño… Un planteamiento casi nunca bienintencionado pero siempre conmiserativo del que adolece, en no pocas ocasiones, la política de los organismos internacionales y aún las voluntaristas ONG’s y en el que destaca, por sus incapacidades y desenfoques, la política africana, y específicamente magrebí, de la Unión Europea, que parece incapaz de superar la perspectiva generada por la condición de las viejas metrópolis coloniales ante sus antes forzados conciudadanos y siempre dependientes.

Frente a este tipo de actitudes y comportamientos, cabe asumir el carácter imprescindible de la ayuda, la necesidad del apoyo, la conveniencia de una colaboración que posibilite que no se ahonden ni perpetúen las desigualdades y la bipolarización del mundo, pero siempre operativas tan solo en la medida en que se propongan y propicien en un plano de igualdad jurídica y política, como correspondería a la relación que se establece entre estados soberanos o poderes legitimados institucionalmente, o la que asumirían sociedades plenamente responsabilizadas en la construcción de sus respectivos futuros. Un posicionamiento en el que se ha avanzado mucho menos que en los anteriormente descritos.

Estos o parejos posicionamientos coexisten y se perciben, a veces de forma encubierta, en las relaciones recientemente establecidas entre sectores crecientes de la población hispana y aquella parte de la sociedad saharaui que se acoge en los campamentos de refugiados instalados en la “hamada” de Tinduf, dentro de las fronteras de Argelia. Un variopinto y espontáneo intercambio que se ha venido desenvolviendo con fuerza en estos últimos años, a partir, sobre todo, de la llegada de los niños saharauis a las diferentes comunidades autónomas de España, como consecuencia de la materialización de un proyecto programado y presentado por las asociaciones de amistad hispano-saharaui con el nombre de Vacaciones en Paz y la vehemente colaboración solidaria que se ha promovido como consecuencia de estos acercamientos a nivel familiar. Los niños han llegado en un número creciente hasta superar la cifra de los 7.000 para convivir durante uno o dos meses con familias voluntariamente acogedoras.

Una situación y unos efectos a los que no son en absoluto ajenos los desbordantes y, a veces desgarrados y hasta desequilibrantes, sentimientos de mutuo afecto que han roto todo tipo de barreras, obstáculos y prevenciones, pasando por encima de cualquier distancia lingüística, cultural, socioeconómica…, por lo menos en una consideración apresurada y aparente. Dando lugar a una transferencia de bienes, pero también de valores, actitudes, comportamientos… que pareció capaz de anular las patentes diferencias culturales y socioeconómicas, y también políticas, que caracterizaban a ambas sociedades. Estableciendo y propiciando una particular coyuntura en la que, para asumirla y reafirmarla, se hace necesaria una reconsideración de la misma y, por lo mismo, nuevos planteamientos que permitan la regularización de estos acercamientos y ahonden en el mutuo conocimiento desde el respeto más escrupuloso y atento a los rasgos culturales y sociales de cada cuál. Un esfuerzo que, aún, no ha comenzado sino parcialmente a desarrollarse y que consideramos imprescindible para el reforzamiento y la estabilización de este tipo de relaciones a partir de formas y procesos no traumáticos.

No debemos de olvidarnos del hecho de que, en menos de diez años, los saharauis habitantes de los campamentos y los españoles de las más variadas procedencias y condiciones sociales se han aproximado y convivido más y con mayor intensidad que en cien años de dominación colonial del Estado español sobre el Sáhara Occidental. Y eso, aún después de haberlos incorporado, por evidentes razones de orden político y estratégico que no cabe analizar aquí, como ciudadanos de pleno derecho de una España que se intitulaba, de forma harto grandilocuente, Una, Grande y Libre, para después abandonarlos a su suerte en base al bochornoso Tratado de Madrid, acordado entre el gobierno español, el marroquí y el mauritano.

Ese contacto vital y el incontestable crecimiento de una generosidad no siempre desinteresada y, en ocasiones, susceptible de encubrir intereses muy particulares cuando no decididamente egoístas y egocéntricos, dieron sus primeros y no calculados frutos en la ruptura del aislamiento propio de unos campamentos de refugiados situados en una zona geográfica inhóspita y con múltiples problemas de acceso y comunicaciones de todo tipo. Y posibilitaron la consiguiente y forzada transformación de la sociedad instalada en los mismos en una colectividad dinámica y activa que comienza a abandonar, con cierta rapidez y de forma nada programada o planificada, los patrones de conducta propios de una comunidad instalada en el nivel de la mera supervivencia y plenamente dependiente, para ello, de la ayuda internacional de carácter humanitario, para transformarse y modificar, de forma inequívoca y patente, sus pautas de comportamiento en base a modelos y niveles de vida parejos a los de cualquier sociedad civil de su entorno, aunque sin verdaderas capacidades productivas autogeneradas. O, lo que es lo mismo, abriéndose a nuevas formas de comercialización y consumo y a un acelerado proceso de monetarización, con la consiguiente aparición de nuevas exigencias y necesidades, consecuencia directa de las nuevas aportaciones en recursos y dinero recibidas a través de las familias y por medio de contactos o relaciones particulares. Se establecen así nuevas posibilidades de subsistencia pero también nuevas y más profundas desigualdades sociales sin dejar de seguir viviendo en campamentos de refugiados y, por lo mismo, en comunidades muy peculiares y no sometidas a unas condiciones de vida normalizadas, fruto de una cotidianeidad nacida de condicionamientos nada ordinarios.

Las ventanas abiertas al mundo, a Europa y, singularmente, a las diferentes comunidades autónomas del Estado español, por las que salen y vuelven los niños, y con ellos y por ellos, los recursos, tanto monetarios como en bienes de consumo, que llegan tanto a través del ya mencionado programa de vacaciones como en las cada vez más habituales visitas de las familias españolas a los habitantes de los campamentos, han posibilitado esta acelerada transformación y se han convertido, por lo mismo, en inconscientes y nada responsables inductores de la misma, de la que todos los cooperantes se convierten en inequívocos promotores y que derivan hacia actitudes crecientemente reticentes ante algunas de las consecuencias derivadas de esas iniciativas interpersonales.

Se genera toda una serie de cambios irreversibles que exigirán de unas mayores dosis de comprensión y de nuevos y más reposados entendimientos por una y otra parte. Tal vez sin desearlo, quienes nos creíamos cooperantes altruistas nos veamos convertidos, cada vez más, en turistas de la solidaridad, tratados con afabilidad que no con familiaridad, no tanto apreciados por nosotros mismos cuanto sujetos y hasta objetos de ese nuevo consumismo. O quizá no nos quede otra opción que la de aceptar y entender la codicia y el sentido del cálculo que nacen de los contactos comerciales… Pero también convendría que transmitiésemos la imagen de que no somos potentados ni, mucho menos, generosos a costa de aquello que no necesitamos o que nos sobra, sino verdaderamente solidarios ante un estado de necesidad o por meras y bien respetables relaciones de afecto y proximidad, cuando no por una generosa identificación política con su lucha por la conquista de un autogobierno que les permita la recuperación de su dignidad como pueblo y la plena soberanía sobre su tierra y su vida colectiva. Ni todos los españoles, como también ocurre entre los saharauis, disfrutan de las mismas posibilidades económicas a la hora de hacer efectiva su solidaridad; ni aquellas están en relación directa con la proximidad o con el efectivo interés con él que se siga la problemática saharaui; ni la preocupación o el interés de los saharuis por esos contactos es siempre idéntico o, ni tan siquiera, semejante; ni su grado de identificación y consideración personal puede medirse en claves puramente económicas o simplemente afectivas… Son algunos de los retos a asumir y dilucidar en una convivencia que tiende a evolucionar aceleradamente desde sus inicios hasta el momento presente.

Frente a todo esto… ¿Cuándo seremos capaces de vernos los unos a los otros como realmente somos, con nuestras positividades y virtudes pero, también, desde la perspectiva de nuestras respectivas carencias y defectos? ¿Cómo asumir a ese otro, a quien todos esperamos acceder, a partir de cómo es y no de cómo quisiéramos que fuese o actuase? ¿Podremos hacerlo y seguir ampliando nuestros contactos sin implicarnos más intensamente y con mayor profundidad en la relación o, por el contrario, asumir el mutuo conocimiento a partir de la estandarización, entre trivial y sugestiva, de una nueva ruta turística hacia horizontes de un riesgo seductor? Creemos que, cuando menos, los próximos tiempos deberán de obligarnos a nuevas fórmulas de acercamiento y relación que, en su clarificación y entendimiento, constituirán nuestras apuestas para un próximo futuro. Una dinámica de la que ambas partes podríamos sacar enseñanzas y beneficios. Como señalaba el Premio Nobel de Literatura José Saramago, en el acto de presentación del Observatorio Galego para o Referéndum do Sáhara Occidental , “todos nosotros somos responsables en relación a lo que sucede en el mundo, si bien no directamente, porque, en la mayor parte de los casos, no estamos implicados, cada uno de nosotros, personalmente; pero esa implicación, en cualquier caso, no puede ser dejada de lado porque, cuando menos, tenemos que asumir la implicación derivada de su conocimiento. Podemos no aceptar intervenir, podemos no tener la posibilidad de participar… Lo que no podemos ni debemos es ignorar lo que sucede y, cuando menos, tomar una posición frente a nuestra propia conciencia, ante esos acontecimientos”.

Tenemos que saber quienes somos, lo que queremos y donde estamos… Y tomar partido a favor de quienes ocupan las posiciones más desfavorecidas o, lo que viene siendo lo mismo, de esas tres cuartas partes de la humanidad que pueblan nuestro particular universo, desde África hasta el corazón de la misma Europa… La gran mayoría de los que integran este mundo que deseamos habitar. En nuestro caso, una sociedad saharaui acosada y lateralizada.

Las Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui, el Frente Polisario y las instituciones y personas implicadas en este proceso tenemos la inexcusable obligación de aceptar el sentido del cambio y asumir las diferentes apuestas que marcan el camino hacia el establecimiento de una solidaridad más auténtica y comprometida, aquella que apueste por estar y, simple aunque no fácilmente, acompañar aquellos procesos en los que se requiera una presencia y una intervención de carácter internacional. Saber tan solo que alguien está a tu lado y te otorga su apoyo en esos momentos hace menos dramática, que no menos costosa, la superación de las dificultades y de los problemas.

Y tal vez, entonces, podamos colaborar con eficacia en esa pacificación que pasa, sin duda alguna, por la autodeterminación del pueblo saharaui en un referéndum cuya necesidad reconoce de forma casi unánime la comunidad internacional pero que esa misma comunidad se muestra incapaz de ponder en práctica en una praxis política vergonzosa e insincera de la que los gobernantes de las grandes potencias e, con ellos, los de España, son los primeros y más directos culpables y responsables, pero que a todos nos implica y afecta.

Un viejo amigo saharaui, desde la calidez de su conversación y la hospitalaria acogida de su jaima y en un esfuerzo por describir y caracterizar los comportamientos de nuestras respectivas sociedades, me recalcaba como los europeos, y, por serlo, también los españoles, vivían a través del tiempo, condicionados por él, mientras que la sociedad saharaui sobrevivía alimentándose de la paciencia que no de la conformidad, más allá de toda medida… Ojalá que, juntos y en un común esfuerzo, fuésemos capaces de encontrarnos en una encrucijada desde la que acabar con este tiempo de paciencia y ser capaces de rescatar, en un breve plazo, codo con codo y fraternalmente, la paciente espera de un tiempo por llegar que sea verdaderamente suyo, de las mujeres y de los hombres del Sáhara. Un tiempo para vivir y no solamente un tiempo para sobrevivir.

Santiago Jiménez *
 Octobre 2016

*Prof. Titular del Departamento Historia Medieval y Moderna de la Universidad de Santiago de Compostela, España

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23.10.16

La visita del genocida Ladsous al Sahara Occidental: mal asunto

 por Haddamin Moulud Said.

Si por algo ha destacado el francés Hervé Genocide Ladsous, ha sido por su sumisión total a los intereses de Francia en la política global y, especialmente, en África.

Su nombramiento, al frente de las misiones de paz, ha sido un auténtico hándicap para los sucesivos secretarios generales de NNUU. Lejos de adoptar una línea acorde con el espíritu del Secretario General de turno, a menudo no tan alineado con el Consejo de Seguridad, el francés Hervé Genocide Ladsous, ha seguido una política absolutamente lineal con los intereses de Francia.

El sentido común indica que, si alguien no debe estar contento con una Misión de Paz sin competencias en materia de DDHH, ese alguien debe ser el máximo responsable de las misiones de paz, o sea, el Sr. Hervé Genocide Ladsous. Sin embargo, lejos de estar preocupado por la cuestión, él ha sido el artífice de la resistencia a que esa misión tenga competencias en materia de derechos humanos.

Cómo se explica, entonces, que una teocracia medieval pueda expulsar a los soldados del Consejo de Seguridad de NNUU sin que éste emita una sola declaración de condena.

Marruecos ha salido indemne de su pulso con el Secretario General de NNUU y de su polémica expulsión de los cascos azules, gracias al Sr. Hervé Genocide Ladsous.

Y para qué viene, ahora, el Sr. Hervé Genocide Ladsous? El Consejo de Seguridad lleva varios meses metido en un auténtico atolladero, sobre todo, a partir de la crisis de El Guergarat. De momento no ha prosperado ninguna iniciativa para resolver la cuestión. Las pretensiones tendentes a que la ONU asuma la construcción de la carretera que proyectaba Marruecos, han chocado de plano con la férrea oposición del POLISARIO. Y la cosa quedó en tablas en ese punto muerto. Ladsous viene, ahora, para cocinar alguna solución muy del gusto de Marruecos.

Cuando la humanidad conoció uno de los crímenes más terribles de África, el Genocidio de la Región de los Grandes Lagos, el Sr. Ladsous ocupaba el cargo de Representante Permanente de Francia en la ONU. Y, justamente, por su posición y apoyo decidido en favor del gobierno genocida de entonces, pasó a ser conocido como Hervé Genocide Ladsous.

Quizás la mejor definición que se puede decir de este hombre es aquella misma que aparece en su curriculum vitae: ha sido Representante Permanente de Francia en Ginebra. Representante Permanente de Francia en la ONU. El Representante Permanente de Francia en la OSCE y embajador en otros varios Estados. Qué se puede esperar de alguien que condensa, en su cabeza, todos los arcanos de la política exterior de un país destacado, precisamente, por esa pésima política exterior.

Lo peor del caso es que el Sr. Hervé Genocide Ladsous visita el Sahara Occidental, después de su enorme decepción por no haber sucedido a BKM al frente de la ONU, tal y como era su aspiración.

Lejos de su habitual espíritu de colaboración, el POLISARIO, haría bien en tratarlo con la máxima cautela y con toda la desconfianza que se pueda exhibir en público y en privado. Al fin y al cabo, los saharauis, al menos, los saharauis, no esperamos nada bueno de esta visita.

Quizás el hecho de que los EEUU hayan propuesto una visita del Consejo de Seguridad al Sahara Occidental, constituya la mejor prueba de la escasa confianza que el personaje infunde en ciertos países miembros del Consejo de Seguridad.

Haddamin Moulud Said.
ibnuabirabiaa[at]yahoo.es
23.10.16

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11.10.16

L’ALGÉRIE BLOC LA REPRISE DE LA LUTTE ARMÉE AU SAHARA OCCIDENTAL !

par Maître Takioullah Eidda

Le blocage actuel dans le conflit au Sahara Occidental est dû à deux éléments: l’impossibilité du F. Polisario de reprendre la lutte armée; et, la volonté de la France de bloquer toute initiative onusienne visant à organiser un référendum d’autodétermination.

Dans les deux cas, seule l’Algérie, et uniquement elle, possède les clefs de la solution.

I- BLOCAGE DE L’ALGÉRIE À TOUTE REPRISE DES ARMES :

Depuis le cessez-le-feu de 1991, plusieurs pensent que le Polisario n’a plus la capacité humaine, ni les moyens matériels qui lui permettent de reprendre les hostilités avec le Maroc.

Il est vrai que le cessez-le-feu a créé une atmosphère et des conditions de ni paix ni guerre, au point que la majorité des éléments de l’armée de libération sahraouie se sont démobilisés, sans parler des leaders expérimentés, dans la lutte de guérilla, comme Ayoub Lehbib, qui ont carrément abandonnés le mouvement sahraoui pour regagner le Maroc.

Il faut dire, par ailleurs, que l’élément humain de l’armée sahraouie n’est pas en lui-même le seul point d’achoppement.

Il y a aussi et surtout une incapacité matérielle évidente. Depuis 1991, la situation de l’Algérie, soutien principale du Polisario, a beaucoup changée. En effet, après les années de braises, Bouteflika fut élu Président de ce pays, pour y rester jusqu’à aujourd’hui.

Or, depuis son arrivé au pouvoir, des langues se dilatent en Algérie, ici et là, pour exprimer le refus de l’Algérie de permettre au Polisario d’utiliser, de nouveau, son territoire comme base militaire arrière de repli.

Le premier haut responsable algérien à avoir exprimé clairement ce refus sur les ondes de la chaîne d’El Jazeera, fut le général Khaled Nazarr, ancien Ministre de la défense.

Puis, c’est au tour du Président Abdelaziz Bouteflika, cité par Wikileaks, de déclarer que «Le Polisario ne peut pas faire glisser l’Algérie dans la guerre. Si ils (les Sahraouis) décident de se battre «sur leur propre territoire», ce serait leur décision. Mais, ils ne seront pas autorisés à mener leurs opérations militaires au Sahara occidental et ensuite retourner en Algérie comme base arrière (notre libre traduction du paragraphe 6)

Il y a donc une forte présomption que l’aide militaire algérienne au Polisario est diminuée substantiellement, voire suspendue, en conséquence de cette position.

Et comme la Libye n’est plus là pour pallier à cette situation, le Polisario doit se contenter du peu de matériels qu’il possède depuis le cesser le feu en 1991.

Il est donc impossible, sur le plan pratique, pour le Polisario de mener, avec succès et dans la durée, une guérilla d’usure sans l’aide logistique de l’Algérie et sans une base arrière de repli.

L’Algérie se dresse, en quelque sorte, devant la volonté des Sahraouis d’imposer une issue au conflit par la voie des armes.

Ceci est d’autant plus vrai, si on prend en considération d’autres facteurs d’intérêts majeurs pour ce pays.

D’abord, il y a la question des frontières, où l’Algérie presse le Maroc à reconnaître définitivement et officiellement l’intangibilité de celles-ci, comme convenu dans le Traité d’Ifran de 1969 et dans la Convention sur le tracé frontalier du 15 juin 1972. Ces instruments juridiques n’ont jamais été ratifiés par le Parlement marocain, lequel parlement refuse de les traiter si ce n’est en contrepartie de concessions relatives au problème sahraoui.

Puis, il y a le gazoduc en provenance du Sahara algérien, à destination de l’Espagne, qui passe au Nord-Est du Maroc, sans oublier les réseaux électriques interconnectés des deux pays.

La solution du conflit est, en conséquence, en grande partie, entre les mains de l’Algérie, si bien que le F.Polisario est réduit à la pièce du ressort qui subit la pression, mais dépouillé d’initiative.

II- L’ALGÉRIE N’USE PAS DE SON POIDS POUR INFLUENCER LA POSITION FRANCAISE

Évidemment, entre la France et l’Algérie il y a une longue Histoire. Cette histoire est parsemée de tragédies et d’intérêts que chacun des deux pays essaie de faire peser lourdement sur l’autre.

C’est probablement la raison pour laquelle la France tient à renforcer la position du Maroc et son influence dans la région, toujours dans le but d’atténuer, voire contrecarrer, le poids de l’Algérie. Car, en ces temps difficiles, l’économie de la France est, en partie, dépendante de son difficile et récalcitrant partenaire algérien.

En effet, selon «Trésor de France », «En 2014, la France est le second fournisseur de l’Algérie après la Chine, avec une part de marché de 11% et des exportations d’un montant de 6,3 Mds €.

Les principaux postes d’exportations françaises demeurent les céréales (20,2%), les véhicules automobiles (12,2%) et les produits pharmaceutiques (11,1%).

En retour, les importations françaises en provenance d’Algérie (6,7 Mds €) se composent à 95% d’hydrocarbures. La France est également le premier investisseur hors hydrocarbures en Algérie avec un stock d’IDE estimé à 1,94 Md € et près de 850 entreprises françaises sont présentes en Algérie.

L’Algérie est en 2014, le 14ème client de la France, son premier client dans le monde arabe et son troisième client hors OCDE après la Chine et la Russie. »

L’Algérie détient donc un levier économique d’une grande importance sur la France, mais elle refuse ou néglige de l’utiliser pour fléchir la position hostile de celle-ci dans le dossier du Sahara Occidental au sein du Conseil de Sécurité de l’ONU.

III- CONCLUSION

Dans le conflit du Sahara Occidental, la position de l’Algérie est à la fois juste, mais aussi opportuniste et hypocrite.

D’un côté, l’Algérie remplit parfaitement ses obligations internationales, en abritant les camps des réfugiés sahraouis, en leur apportant l’assistance nécessaire, et ce, dans des domaines aussi divers et vitaux que l’éducation, la santé et la sécurité.

Elle maintient aussi une position ferme quant à l’affirmation du droit du peuple sahraoui à l’autodétermination par voie d’un référendum juste, crédible et transparent. Et, cette position, l’Algérie l’a défend au sein de toutes les organisations internationales et devant tous les forums mondiaux.

Par contre, l’Algérie a muselé l’initiative militaire du mouvement sahraoui, pièce maîtresse de son destin, et conditionné la solution du conflit du Sahara Occidental à la solution de ses propres problèmes avec le Maroc, mais aussi à ses propres intérêts stratégiques !

Il est donc raisonnable de se poser la question suivante: l’Algérie veut-elle réellement une solution durable au conflit du Sahara Occidental ? Peut-être pas pour le moment !

Mais, une chose est certaine, depuis la mort du très regretté Houari Boumediene, le soutien de l’Algérie au Polisario est resté drapé dans le principe de l’humanitarisme et du droit à l’autodétermination, plutôt que de s’exprimer dans la rectitude révolutionnaire.

En d’autres termes, ce pays a choisi les apparences et la voie de l’aboiement à celle de l’action, ce qui est dommage pour le peuple sahraoui!

Maître Takioullah Eidda, avocat
Montréal, Canada.
eidda.avocat@eidda.ca
11.10.16

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2.10.16

Alguergarat. La Paz y las Mujeres saharauis

por Lehdía Mohamed Dafa

El incidente en Alguergarat ha disparado la tensión bélica en el Sahara. Marruecos violando los acuerdos de alto el fuego y de forma unilateral inicia, en territorio bajo control del F. Polisario, la construcción de una carretera en la región fronteriza de Alguergarat, con el propósito, según su versión, de controlar el flujo de mercancías y personas que cruzan la frontera para impedir la entrada de yihadistas provenientes del Sahel. El F. Polisario se dirige a Naciones Unidas para que paralice las obras y obligue a Marruecos a retirarse, al tiempo que despliega sus unidades militares en las proximidades. Hay que confiar que la intervención de Naciones Unidas sea una eficaz barrera de contención entre las tropas marroquís y saharauis que en este momento siguen apostadas frente a frente a menos de un kilometro.

A muchos saharauis la rápida respuesta de las unidades militares del F. Polisario les ha devuelto la moral de antaño. Pero mas allá de los estados de ánimo, desde el punto de vista de la paz, como un bien universal, la situación hoy es mas preocupante. Cualquier mínimo incidente o acciones propagandísticas en clave interna pueden derivar en un enfrentamiento bélico de consecuencias dramáticas e impredecibles. Cuanto mas acuartelados estén los ejércitos, en tareas de seguridad y auxilio a la población, tanto mejor.  

Hace unos días el gobierno de Colombia y las FARC firmaron un acuerdo que ponía fin a una guerra de mas de cincuenta años. Quizás haya quien no sepa el papel crucial que han jugado las mujeres en el proceso de paz en Colombia; así como en otros países como Guatemala, Liberia o Irlanda del Norte, pero lo cierto es que cuando las mujeres se han incorporado como un actor directo en las negociaciones o participando en los procesos, a través como en el caso de Colombia de una Subcomisión de Género, han introducido una visión innovadora que pone el acento en los derechos humanos, el acceso a recursos económicos básicos, protección de la mujer de cualquier tipo de violencias o desigualdades, garantías jurídicas y empoderamiento de las mujeres.

No por casualidad Naciones Unidas ha aprobado la Resolución1325sobre Mujeres Paz y Seguridad donde se “insta a los Estados Miembros a velar por que aumente la representación de la mujer en todos los niveles de adopción de decisiones de las instituciones y mecanismos nacionales, regionales e internacionales para la prevención, la gestión y la solución de conflictos”  y se “pide a todos los que participen en la negociación y aplicación de acuerdos de paz que adopten una perspectiva de género, en que se tengan en cuenta y se incluyan, entre otras cosas: a) Las necesidades especiales de las mujeres y las niñas durante la repatriación y el reasentamiento, así como para la rehabilitación, la reintegración y la reconstrucción después de los conflictos; b) Medidas para apoyar las iniciativas de paz de las mujeres locales y los procesos autóctonos de solución de conflictos y para hacer participar a las mujeres en todos los mecanismos de aplicación de los acuerdos de paz; c) Medidas que garanticen la protección y el respeto de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, particularmente en lo relativo a la constitución, el sistema electoral, la policía y el sistema judicial”

Las mujeres saharauis tenemos el respaldo de esta Resolución para exigir nuestra participación directa en las negociaciones entre Marruecos y el F. Polisario; así como en la supervisión de las actuaciones de la MINURSO.

Las mujeres hemos demostrado a la largo de la historia que somos un actor de paz. Hay un potente movimiento feminista que se ha significado como tal, véase la organización centenaria WILPF, a la que me honro pertenecer. Ninguna mujer saharaui puede permitir que bajo ningún concepto se contemple la guerra nuevamente como solución.

No debemos aceptar un papel subordinado, ni ser un apéndice de ninguna organización por muy representativa que sea. Tenemos que ir organizándonos autónomamente para exigir que el enfoque de género, que nuestros puntos de vista como mujeres tengan el mismo peso que nosotras soportamos, y sobre todo para exigir una participación directa y activa como la mejor garantía de avanzar en la paz y seguridad en el Sahara Occidental.

Lehdía Mohamed Dafa
lehdia.m.dafa[at]gmail.com
1 de octubre de 2016 

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28.9.16

LA BATALLA JURÍDICA DE L PUEBLO SAHARAUI DEBE LIBERARSE CON LA POTENCIA ADMINISTRADORA

por Salah Larosi

Nosotros, los Saharauis tenemos que darle toda la importancia a las batallas jurídicas que debimos haber librado desde hace mucho tiempo (40 años)....y no hicimos. Es más, todavía se oyen voces, que errónea y desgraciadamente, le restan valor a la fuerza del Imperio de la ley en nuestro contencioso con La Potencia Administradora, prefiriendo pedir responsabilidad un estado invasor, a un verdugo, Marruecos, consiguiendo con ello darle la "autoridad", que nunca ha tenido. Llevamos años desviando la atención de la capital de España, Madrid, que es donde realmente se iniciaron las responsabilidades no asumidas de todo lo ocurrido,...torturas, asesinatos, desapariciones, bombardeos, usurpación de recursos, condena al exilio....Y de lo que sigue aconteciendo en nuestro territorio....el Territorio No Autónomo del Sahara Occidental.
Hemos de darnos cuenta, que la batalla juridica la tenemos ganada desde el comienzo de la firma de los "Acuerdos de Madtid" , por su demostrada ilegalidad. Nuestra batalla actual, la más poderosa, es en el campo JURIDICO, por eso nos quieren apartar de ese camino. Con ella fortaleceremos nuestra posición y la de la union Africana, en sus esfuerzos por alcanzar la justicia, a través de decisiones claras que nunca se alcanzarán con el victimismo.
Tenemos batallas ganadas con tan sólo, continuarlas,.... batallas que aunque nuestros contincantes contraten al mejor bufete mundial de abogados, nunca las podrán ganar,nunca, ...para ello habria que modificar leyes nacionales (España),...leyes internacionales, e incluso, los propios Propositos y Principios de la Carta de Naciones Unidas, e incluso, la interpretación de los Cap VI o VII de la Carta de NNUU....etc, etc, etc.... Espero, realmente, que nos demos cuenta de la cruda realidad y exijamos nuestros derechos a quien realmente nos lo arrebato, hace 40 años,..el Estado Español.

Salah Larosi
28.09.16
salarosi[at]gmail.com


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26.9.16

LE MAROC ET LA RASD SIÉGERONT DE PLEIN DROIT AU SEIN DE L’UA, SANS QU’IL NE SOIT POSSIBLE POUR L’UN D’EXCLURE L’AUTRE.

par Maître Takioullah Eidda

Après l’échec de sa dernière tentative lors du dernier sommet de l’Union africaine de Kigali, le Maroc a formellement déposée, le 23 septembre 2016, une demande d’adhésion auprès de la Présidente de la Commission de l’Union Africaine.

À l’analyse de "l’Acte constitutif de l’Union Africaine", la RASD ne peut s’opposer à cette demande d’adhésion, puisque celle-ci est accordée à la majorité simple des États, nombre qui est déjà acquis pour Maroc.

En revanche, l’adhésion du Maroc ne peut en aucun cas exclure la RASD de l’Union Africaine, puisque nulle part dans l’Acte constitutif il n’est fait mention de l’exclusion d’un État membre de l’UA.

En effet, aux termes de cet Acte constitutif, il n’y a que deux possibilités: le départ volontaire d’un État, selon l’article 31, ou la suspension d’un État dans le cas d’une prise de pouvoir par «des moyens anticonstitutionnels (Coup d’État)», selon l’article 30.

Le Maroc a donc choisi de siéger aux côtés de la RASD, plutôt que de rester en parasite à l’extérieur de l’organisation africaine.

Est ce que cette adhésion constitue une reconnaissance de fait de sa part de la RASD, dont il a toujours nié la légitimité?

Tout est une question de point de vue. Des précédents existent quant à la cohabitation des États ennemis au sein de certaines organisations internationales. Chine/Taiwan, Corée du Sud/Corée du Nord, Israël/Palestine …etc. en sont des exemples.

Ceci dit, une fois admis, le Maroc aura à confronter au sein de l’Union Africaine des obstacles juridiques majeurs liés à sa revendication du Sahara Occidental en tant qu’ancienne colonie espagnol.

Tout d’abord, aux termes de l’article 4 (b) de l’Acte constitutif, "l’Union africaine fonctionne conformément aux principes du Respect des frontières existant au moment de l’accession à l’indépendance."

Puis, ces mêmes principes furent réitérés à l’article 4(f, h, i, k) du "Protocole relatif à la création du Conseil de paix et de sécurité de l’Union africaine", de même qu’aux articles 3 (a) et 4(c) du "Pacte de non-agression et de défense commune de l’Union africaine".

Les dispositions de ces instruments juridiques fondamentaux se dressent comme obstacle majeur devant le Maroc quant à sa revendication du Sahara Occidental au sein de l’UA. D’autant plus que la RASD est un membre fondateur de cette organisation, en règle conformément à l’Acte constitutif et jouit d’un droit acquis au sein de celle-ci.

Le Maroc serait donc dans l’obligation d’accepter de siéger aux côtés de la RASD, sans trop de bruis, et ce, dans l’attente d’éventuels amendements majeurs de l’acte constitutif, ce qui n’est pas pour demain, compte tenu des soutiens de poids lourd (Afrique du Sud, Ethiopie, Nigéria …) dont jouit la RASD au sein de l’organisation.

Maître Takioullah Eidda, avocat
Montréal, Canada
26.09.16
quebec171[at]gmail.com

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22.9.16

EL CAJÓN DE SASTRE DE RABUNI

por Abdalahi Salama Machnan

Resulta ofensivo y cabreante el modo en el que nuevo presidente nos presenta las últimas rotaciones de carteras ministeriales, como cambios nuevos. La legítima demanda de respuestas que la ciudadanía clamaba a sus políticos se ven una vez más ignoradas, tergiversadas y manipuladas en un alarde de cinismo que no merecemos los ciudadanos. Señor presidente se ha olvidado usted que para formar un gobierno sólido y consistente; primeramente se debe aplicar “Reset”, del inglés reponer o reiniciar. Según estos primeros cambios usted sigue fiel al viejo testamento de la casa amarilla, aplica el mismo manual de “Las puertas giratorias” y mientras, los ciudadanos seguimos atónitos y estupefactos ante el bochornoso proceder de unos políticos incapaces de responder con sentido de estado a la confianza que el pueblo les ha depositado. Unos políticos que siguen anteponiendo sus intereses particulares y de sus sillas a su obligación y deber de servir al pueblo. Señor presidente, usted cargará con esta loza si no se deshace de una vez y por todas con el viejo cajón de sastre; esta sastrería que sigue creando puestos a dedo y a medida, que sigue diseñando exclusivamente puestos de acuerdo con las medidas y preferencias de cada cliente, sin hacer un uso estandarizado. Eso pone en entredicho su capacidad para regenerar la política y presentarse como solución a los graves problemas internos del país. Basta ya de entrar y salir – cuando conviene- por la puerta de atrás, de pretender maquillar lo que resulta obvio por elemental.

La cuestión es cuánta corrupción, cuánto engaño, cuánto juego sucio y cuántas perversiones en nombre de la patria estamos en condiciones de seguir aguantando.

Señor presidente aún está a tiempo de enmendar esos errores y no plegarse a la política de las puertas giratorias. Eso sucederá si usted escucha al pueblo, al ciudadano de a pie, al sentido común. Así y solo así actuará poniendo el acento en su sustantivo y no en su adjetivo y así evitará volver a caer en políticas predecesoras.

Sabemos que en la cúspide del poder, aún persisten ansias de poder por parte de algunos dirigentes que ni siquiera se han dignado por su avanzada edad a tener un retiro meritorio. Ni tampoco la humillante tiranía de la vejez les ha impedido seguir en sus trances. Sus tácticas secretas beben más de los principios físicos que de los principios democráticos, toda vez que estos dicen sentir “ninguneados”, por la dirección actual del gobierno Saharaui.

El físico, teólogo y matemático inglés Issac Newton estableció, hace trescientos años, los principios universales de la física. La llamada tercera ley de Newton es la que afirma que “todo cuerpo A que ejerce una fuerza sobre un cuerpo B experimenta una fuerza de igual intensidad en la misma dirección pero en sentido opuesto”. Se conoce esto como el principio de acción – reacción. Y esto es lo que pretende este grupo de la vieja guardia con el actual presidente, propiciar su reacción.

Resumiendo: quien sostiene el timón de mando de la casa amarilla no ha sabido evaluar correctamente el problema de tener a una envejecida plantilla rotando durante 40 años por los mismos puestos, y aún no sabe como dar una respuesta adecuada. Quien sabe. Tal vez un instinto básico empuja a nuestros políticos a defender con uñas y dientes a sus compañeros por un sentido de la lealtad peligrosamente parecido al de las familias de la Cosa Nostra; quizá los ven como accionistas de la propia empresa, cuyos intereses conviene proteger para no poner en peligro los propios.

La historia se repite, como acaban de confirmar estos últimos cambios. Aquí señor presidente alguien ha perdido el sentido de la medida o el sentido de la realidad o todos los sentidos a la vez. Puede incluso que esté aplicando – la vieja filosofía de “para lo que me queda en el convento…”. El caso es que nuestro gobierno sigue tomando decisiones extravagantes sin tener en cuenta nuestra realidad, ni el clamor popular.

ABDALAHI SALAMA MACHNAN, BARCELONA.
22.09.16
sah_camaguey99[at]hotmail.com

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9.9.16

Los satélites refutan las afirmaciones de ciertos políticos saharauis

por Haddamin Moulud Said

Mientras nuestros medios de comunicación independientes y las redes sociales, hablan de determinados datos en relación a El Guerguerat Liberado, algunos de nuestros dirigentes dan una información completamente diferente a la que abordan los saharauis en las redes sociales y en los medios independientes. Por fortuna o por desgracia, los medios de titularidad estatal han estado prácticamente ausentes en la batalla por formar y conformar la opinión pública saharaui.

El Guerguerat Liberado.

Dónde se encuentra?

Cuál es la longitud de el Guerguerat Liberado? Cuántos kilómetros separan el muro de la vergüenza marroquí de la frontera saharaui mauritana? El Puesto de Control mauritano se encuentra dentro o fuera del territorio nacional saharaui? Cómo puede nuestra artillería política dar en el blanco si su información es incorrecta? Los satélites revelan que el Puesto de control mauritano se encuentra ubicado dentro del territorio nacional saharaui. Sin embargo, los políticos del Polisario lo niegan.

Los satélites muestran que la distancia entre el muro y la frontera saharaui mauritana supera los 5 kilómetros. Sin embargo, los políticos del Polisario lo niegan.

En cuanto a las distancias, desconocemos a qué se refieren nuestros políticos cuando hablan de cuatro kilómetros. No sabemos si se refieren a la distancia entre el muro y el hito 14 de nuestra frontera meridional o se refieren a la distancia entre el muro y el punto de intersección entre la carretera y la frontera saharaui mauritana.

Es evidente que, en este sentido, la distancia entre el muro y el hito 14, carece de relevancia. Lo relevante y lo importante es la carretera por donde transitan vehículos y personas. La distancia que hay que determinar al milímetro es la distancia por donde transitan los vehículos, es decir, esa distancia que Marruecos pretendía asfaltar durante su última violación del Alto el Fuego. Sin perder de vista el hecho de que en 2002, Mauritania, procedió a asfaltar la carretera traspasando la línea de la frontera y llegando a su Puesto de Control, situado ya dentro del territorio saharaui.

Con nuestro abandono a aquellos territorios y con nuestra ausencia en los mismos, hemos hecho a caer a Mauritania en una auténtica contradicción Política. Nuestros hermanos del sur reconocen a la República Saharaui y, al mismo tiempo, tienen fronteras con un Estado que niega la existencia de aquella República. El Puesto Aduanero de Mauritania recibe vehículos y personas procedentes, directamente, de un Estado que niega la existencia del Estado saharaui. Por ejemplo, en los pasaportes de las personas que transitan por aquella carretera se estampa el sello marroquí y, seguidamente, se estampa el sello de Mauritania. Y, en la medida en que la frontera es terrestre, esa secuencia de sellos viene a decir que no existe un tercer Estado entre los dos.

Con nuestro abandono de esos territorios, le hacemos un flaco favor a algunos diputados mauritanos que, con asiduidad, recuerdan a su gobierno y a su opinión pública que el vecino del norte de Mauritania no es Marruecos, sino el Sahara Occidental, que Mauritania no tiene fronteras con Marruecos.

De existir algún interés supremo que aconseje dejar El Guerguerat Liberado bajo la guarda y custodia de Mauritania, habría que explicarlo muy bien ante la opinión pública saharaui. Porque a esa opinión pública le cuesta comprender que una parte de nuestro territorio, cuya recuperación de las garras del invasor nos ha costado sangre sudor y lágrimas, pueda ser cedida en una bandeja de oro, a nuestros vecinos para que gestionen sus propios intereses a costa de los nuestros.

El lector, seguramente, se preguntará qué importancia tiene tan escasa cantidad de metros terrestres. Y aquí radica el quid de la cuestión.

En todos los discursos del Polisario se insiste en que Marruecos se encuentra aislado a nivel local, a nivel continental y a nivel mundial. Naturalmente, nosotros no cuestionamos estos discursos. Los que provoca nuestro desconcierto es por qué no establecemos un Puesto de Control permanente, que cierre la frontera por completo, para plasmar sobre el terreno aquella idea del aislamiento de Marruecos. Con vallas en el norte, por Ceuta y Melilla; en el este, con Argelia y, por el sur, en el Sahara Occidental, sólo faltaría un Puesto en El Guerguerat para terminar de aislar completamente a Marruecos.

Sin embargo, existen unos Acuerdos que estamos obligados a respetar. Y aquí es donde aquella escasa cantidad de metros adquiere toda su relevancia. Porque si nos fijamos en la distancia que separa el muro y el punto de intersección de la carretera con la frontera, nos encontramos con que hay 5400 metros. Esto significa que es posible establecer un Puesto de Control permanente, en El Guerguerat, y completamente fuera de la zona tampón de 5 kilómetros al este del muro. En este punto, es preciso recordar que el Puesto de Control de la 5ª Región Militar saharaui, en Shedmía, está situado a tan sólo 5700 metros de distancia del muro marroquí.

No hay duda de que la creación de un nuevo punto de control, incluso fuera del área de cinco kilómetros de la zona de amortiguación, requiere un nuevo acuerdo con la MINURSO, pero si tenemos en cuenta que la propia carretera es posterior al momento del Alto El Fuego, la MINURSO, tendrá que comprender las razones que nos llevan a solicitar la instalación de ese puesto.

Al final y al cabo, todo lo que pedimos a nuestros dirigentes es que nos proporcionen información para corregir nuestros errores, para evitar que los saharauis sigamos inundando las redes sociales con datos incorrectos. Debido a que estamos en unos momentos, como los de El Guerguerat, donde el sentimiento nacionalista está a flor de piel, nos gustaría alinearnos, por completo, detrás de nuestros dirigentes. Pero esto no es posible si nuestros dirigentes basan sus decisiones sorbe datos distintos a aquellos con los que los saharauis hacer bullir las redes sociales.

No cabe duda de que aún en el supuesto de que el Interés Supremo nos exige renunciar, por ahora, a aquellos metros de tierra, eso no autoriza a nuestros dirigentes a hablar de 4 kilómetros, como hacen algunos de ellos. Por la sencilla razón de que ese Interés Supremo, de hoy, puede cambiar mañana. Y, entonces, no podremos desdecirnos para afirmar que son más de 5 kilómetros, en lugar de los 4, que afirmamos hoy.

Por otra parte, y como quiera que los hitos de la frontera se encuentran sobre la superficie de la tierra en forma de un poste o un cúmulo de piedras, para determinar si determinar si el Puesto mauritano se ubica en territorio saharaui o no, basta con trazar una línea recta entre el hito 13 y el hito 12. Y si el Puesto se encuentra al Oeste de esa línea, entonces, el Puesto estaría ubicado dentro del territorio saharaui y, si por el contrario, se encuentra al Este de esa línea recta, entonces estará ubicado en territorio mauritano.

Por lo demás, cabe recordar que durante los últimos años, los dos países hermanos, han llegado a varios acuerdos relativos a determinados puntos en la frontera común. Por ejemplo, el Polisario, a petición de mauritana ha procedido a retirar su Puesto de Policía de Fronteras, desde su ubicación anterior en Ued El Hamra, y lo ha instalado en su ubicación actual en Ued Sebti. También, se ha llegado a un entendimiento entre los dos países en la zona de Um Dhfeirat, donde el Polisario, se ha retirado varios kilómetros para satisfacer la petición de Mauritania.

A la vista de estos antecedentes, existe algún obstáculo que impida un entendimiento entre el Sahara Occidental y Mauritania para que ésta última retire su Puesto Aduanero, desde su ubicación actual en territorio saharaui, hacia un lugar más al Este o el Sureste, ya en territorio mauritano?



Haddamin Moulud Said
ibnuabirabiaa[at]yahoo.es
09.09,16

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2.9.16

La tensa situación en Guerguerat al detalle

por Omar Slama

La evolución de la situación en la zona de Gergarat (extremo sur del Sahara Occidental) deja en evidencia la capacidad de la MINURSO para hacer cumplir no sólo el principal de sus objetivos como es el referéndum de autodeterminación, sino lo elemental; el cumplimento del alto el fuego. La primera denuncia por parte del Frente Polisario por la violación del alto el fuego por parte de Marruecos ya criticaba los tres aspectos más controvertidos: Socava el acuerdo militar nº1 acordado entre ambos que regula el proceso del cese del alto el fuego por el que prohíbe cualquier acción militar o crear instalaciones en la zona de amortiguamiento, (que se extiende a lo largo de cinco kilómetros del muro de la vergüenza marroquí), también da a Marruecos la posibilidad de anexión de un área fuera del cinturón y crea una grave situación de tensión en una zona delicada e impide el funcionamiento pleno en la frontera saharaui mauritana.

Después de esta primera queja formal del Frente Polisario a las Naciones Unidas, tanto por escrito, el secretario de estado de seguridad, Brahim Ahmed Mahmud, ha llamado a consultas al jefe de la Misión de las Naciones Unidas por un Referéndum en el Sahara Occidental MINURSO en Tinduf, al Dr. Yussef Djedyan, para trasladarle su fuerte protesta por una flagrante violación marroquí al acuerdo del alto el fuego firmado en 1991 entre las partes en el conflicto.

Ante tal situación, la MINURSO intentó llegar al lugar de los hechos por vía terrestre (como es habitual), cosa que Marruecos impidió a la misión. Cabe destacar que este último acto no se refleja en ninguna de las últimas declaraciones que el máximo órgano internacional ha hecho en lo referente al Sáhara Occidental, un acto que es aún más grave porque restringe la libre circulación de la misión que supervisa la situación exclusivamente para el Consejo de Seguridad y no ha sido reflejada en acta. Esta negativa ha obligado a la MINURSO a recurrir a los helicópteros para la vista preliminar de lo que está sucediendo en la región y los efectivos aéreos de la misión sobrevolaron Guergarat, el mismo día Marruecos se movilizó para la evacuación de las fuerzas militares y mantuvo a los componentes de la gendarmería e ingeniería civil del ejército, así como vehículos pesados y elementos para la pavimentación de la vía de siete kilómetros que une Gargarat y la frontera del Sahara Occidental con Mauritania.

El portavoz de las Naciones Unidas declaró que la misión no había observado presencia militar en la zona, algo que animó a Marruecos para proceder al levantamiento de la carretera.

Ambos días, el Frente Polisario hizo llegar al enviado especial del Secretario General, el Sr. Christopher Ross, su protesta ante esta grave situación.

En la noche del viernes, y a petición de Venezuela, el Consejo de Seguridad celebró una reunión con el enviado especial Ross para analizar la situación, dicha reunión sólo ha mostrado lo perjudicialmente pasivo que está siendo el Consejo de Seguridad de la ONU con esta cuestión, ya que no hubo consenso en el seno del máximo órgano para actuar ante la grave situación.

Unas horas antes, Frente Polisario había hecho unas demandas al Consejo para velar por la estabilidad de la región, ofrecía así el Polisario dos principales puntos como partida hacia la solución de la situación creada por el reino de Marruecos;

1- Detener la ilegal construcción de la carretera en territorio saharaui liberado
2- Crear un Centro de Vigilancia de las Naciones Unidas en esta zona

Ante la falta de progreso del Consejo de Seguridad, el Frente Polisario decide convocar el pasado viernes una reunión de urgencia del Secretariado Nacional de Frente Polisario; ordena tomar medidas ante una grave agresión a a la soberanía saharaui.

La primera de las medidas no se hizo esperar, a primera hora de la mañana del domingo una unidad del ejército saharaui acompañada por la unidad de intervención y apoyo de la Gendarmería, llega a la zona del Gergarat, para ser preciso a 200 metros de las obras. En ningún momento la unidad saharaui impidió el tráfico de vehículos hacia Mauritania, su actuación fue la de impedir el avance de las obras, lo que hizo que los funcionarios de la ingeniería civil del ejército marroquí se retirasen de la zona ante la presencia del ejército saharaui.

Sobre las 14h del medio día es cuando llegan a la zona los efectivos de la MINURSO.

El Consejo de Seguridad ha convocado una nueva reunión para analizar la situación; fuentes saharauis aseguran que el Frente Polisario no va a permitir ninguna incursión marroquí en el territorio saharaui liberado y denuncian el empeño de Marruecos de llevar a la región a una guerra sin cuartel.

Ahora el Consejo de Seguridad se ve ante una caótica situación que le obliga a actuar ante un nuevo desafío marroquí.

No obstante, hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, ha llamado en un comunicado ( https://www.un.org/sg/en/content/sg/statement/2016-08-28/statement-attributable-spokesman-secretary-general-western-sahara ) a “ambas partes a respetar el acuerdo de él alto el fuego”, así como ha mostrado su “preocupación ante la grave situación que se ha creado en la zona”. Ha reconocido asimismo y por primera vez la presencia militar marroquí sobre el terreno. Una situación que ha sido fruto del pulso constante y repentino del reino de Marruecos a la comunidad internacional.

Omar Slama
weldslama[at]gmail.com
omar[at]unmundoenconflicto.com
02.09.16

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De Shedhmía a El Guerguerat

por Haddamin Moulud Said

Cuando, el pasado día 11 de agosto, Marruecos, salió del muro para adentrarse en la zona de exclusión decretada por los Acuerdos Militares Nº 1, lo primero que hizo el POLISARIO fue avisar a la ONU y solicitar su urgente intervención para que cese esa violación de los Acuerdos Militares.

Transcurrido un tiempo más que razonable y continuando Marruecos en su violación de los Acuerdos Militares, el POLISARIO, decidió prescindir de la ONU y tomar las riendas del asunto, enviando, el día 28 de agosto, unas unidades militares al lugar de los hechos para detener aquella violación.

Después de cerciorarse de que el POLISARIO no se iba a mantener con los brazos cruzados, la ONU, empezó a hablar con mayor precisión y de un modo distinto a sus primeras declaraciones sobre el asunto.

Hoy, el POLISARIO, se dirige nuevamente a NNUU, solicitando el establecimiento de un puesto de control permanente de la MINURSO en la zona de El Guerguerat, según publica la Agencia Saharaui de Noticias.

En la otra punta del muro marroquí, al noreste del Sahara Occidental, en la región de Akuadim, en concreto en Ued Shedmía, se encuentra un puesto de control de la Quinta Región Militar saharaui, que no dista más de seis kilómetros del muro marroquí.

La petición del POLISARIO, dirigida a la ONU, nos permite sospechar que su intención última es la de establecer un puesto de control saharaui en aquella región, toda vez que la ONU dé muestras de no hacerlo. Y, en este punto, es preciso recordar que la ONU ha sido incapaz de imponer la vuelta de los funcionarios de la ONU que Marruecos ha expulsado, con lo que resulta bastante remoto que, ahora, acepte la implementación de un puesto de control permanente de la MINURSO en El Guerguerat. En consecuencia, parece razonable sospechar que esa petición dirigida hacia la ONU, esconde una decisión tendente a establecer un puesto de control en la zona, si la ONU no lo asume.

Si tenemos en cuenta el caso del puesto de control de la 5ª Región, situado a no más de seis kilómetros del muro, nada impide, pues la instalación de un puesto similar, esta vez de la 1ª Región, en El Guerguerat.

Y aplaudiendo esta decisión del POLISARIO, seguimos a la espera de conocer cómo va a actuar ese posible Puesto de Control. Si va a cerrar la frontera a cal y canto, impidiendo el tránsito de vehículos, que sería lo más apropiado o, por el contrario, va a tener en cuenta otras consideraciones de índole humanitaria y vecinal.

Haddamin Moulud Said
ibnuabirabiaa[at]yahoo.es
02.09.16

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